A diferencia del entierro, la cremación es irreversible. Esto requiere que seamos extremadamente diligentes al obtener la autorización de cremación de los familiares más cercanos legalmente identificados, así como de las agencias necesarias (como el médico forense). Durante estas 48 a 72 horas (según los requisitos estatales), el difunto permanecerá en un ambiente seguro y refrigerado.